¿Qué pasó con el “Macho Flaco” Juan Carlos Alarcón? Entérate qué es de su vida actualmente

¿Qué pasó con el “Macho Flaco” Juan Carlos Alarcón? Entérate qué es de su vida actualmente

Juan Carlos Alarcón, imagen cortesía.

 

El venezolano de 52 años dio sus primeros pasos en la televisión en la novela “Cinco de chocolate y una fresa” (1989), en la que tuvo la fortuna de participar junto a Julie Restifo y otras estrellas criollas. Sin embargo, su oportunidad de oro llegó cuando formó parte de “El Club de Disney”, un programa que transmitió la reconocida empresa en un canal venezolano.

Por Meridiano 





En ese proyecto, Alarcón unió fuerzas con Patricia Schemel, Nohelia Sotillo, Verónica Rasquín y Caterine Correia. Posterior a ello, consiguió obtener otros personajes en irreverentes producciones de RCTV. “Viva la Pepa”, “Juana la Virgen”, “La Cuaima” y “Amantes” fueron algunos de esos espacios donde logró demostrar su talento.

No obstante, su papel más emblemático fue el de “Macho Flaco” que interpretó en el culebrón “Hay amores que matan”, haciendo pareja con la recordada María Solita, encarnada por Ámbar Díaz. Estos dos artistas lograron afianzarse en el proyecto y consiguieron hacer historia con sus personajes.

 

 

El merideño no solo tenía madera para la actuación, sino también para la animación y así lo dejó claro en “Arriba Juventud” un programa que pudo conducir en el canal de Quinta Crespo. Al mismo tiempo, Juan Carlos también hacía parte de obras de teatros y largometrajes del país. Su última novela fue “Que el cielo me explique” (2011).

¿Qué hace actualmente?

Por mucho que quieras conseguir al actor en las redes sociales, es imposible. Al parecer, no es muy amante de las plataformas digitales y ha preferido mantenerse fuera de ellas, pues no cuenta con un perfil en Instagram o X. Lo último que se supo de él fue el montaje “Jav & Jos” que hizo junto a Luis Fernández.

Hace unos años escribió el libro Palavras Kaleidoscopiques el cual no resultó tan comercial. En la actualidad, se sabe que Alarcón está residenciado en Brasil, país donde lleva un poco más de 10 años y se convirtió en artista plástico.

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