El dilema de Rusia entre defender la frontera y avanzar en el Donbás

El dilema de Rusia entre defender la frontera y avanzar en el Donbás

Archivo – El presidente ruso, Vladimir Putin, gesticula durante una conferencia de prensa luego de una reunión del Consejo de Estado en el Kremlin en Moscú, el 22 de diciembre de 2022. (Sergey Guneyev, Sputnik, Foto de Pool del Kremlin vía AP, Archivo)

El Ejército ruso se debate entre la defensa de su frontera, que se ha mostrado muy vulnerable a las incursiones enemigas, y el avance en el Donbás, donde las unidades chechenas han reemplazado a los mercenarios del grupo Wagner.

La región de Bélgorod, el eslabón más débil de la frontera, ya que comparte 540 kilómetros con las regiones ucranianas de Lugansk, Járkov y Sumy, ha sido objeto de ataques ininterrumpidos desde hace dos semanas, sin que aparentemente el Kremlin pueda hacer nada para evitarlo.

Mientras, Kiev dice que todo está listo para lanzar la contraofensiva, cuyo primer paso sería precisamente obligar a Rusia a retirar tropas de Ucrania con el fin de proteger su territorio.





BÉLGOROD, PRIMERA LÍNEA DEL FRENTE

Bélgorod ya no es la retaguardia, sino la primera línea del frente. Su Gobernador, Viacheslav Gladkov, informa a los rusos y al resto del mundo desde su canal de Telegram sobre bombardeos diarios, que dejaron siete civiles muertos el viernes y el sábado.

“Hagan caso a las autoridades y abandonen provisionalmente sus casas para conservar lo más importante, que es su vida y la de sus seres queridos”, escribió el domingo.

El funcionario explicó que su llamamiento no incumbe solo al distrito de Shebékino, el más castigado por los ataques de los últimos días, sino a todos los distritos que están siendo objeto de bombardeos.

Gladkov, que estimó en más de cuatro mil los civiles ya evacuados, anunció el sábado la urgente evacuación de 600 niños de las localidades fronterizas, mientras otros mil serán enviados a la anexionada península de Crimea.

El Gobernador y otros halcones en Rusia han llamado a las autoridades a tomarse en serio de una vez por todas la amenaza y crear una franja de seguridad de unos 40 kilómetros de ancho en la vecina Járkov.

NUEVA INCURSIÓN PARAMILITAR RUSA

Mediada la tarde, el Gobernador admitió una nueva incursión de un grupo saboteador enemigo, que habría desembocado en combates en la localidad de Nóvaya Tavolzhanka.

“Espero que sean aniquilados. No puede ser de otra forma. Estos fascistas están matando civiles en Bélgorod todo los días (…), mutilan a niños y ancianos”, aseguró en un vídeo.

Las dos anteriores incursiones, protagonizadas por el Cuerpo de Voluntarios Rusos y la Legión Libertad para Rusia, fueron repelidas.

“Seguimos aplastando al enemigo. ¡Rusia será libre!”, escribió el Telegram uno de los miembros de la legión, que aspira a crear una administración militar en Bélgorod.

A su vez, Gladkov se citó con los paramilitares rusos en Shebékino para la entrega de prisioneros de guerra.

DONBÁS, VUELTA A EMPEZAR

Tras la toma de Bajmut, las tropas rusas se centran ahora en las afueras de Donetsk, capital de la región homónima, la zona más militarizada de todo el frente desde 2014.

Los objetivos son Avdíivka y Márinka, donde la unidad especial chechena “Ajmat” estaría ejerciendo el papel de tropas de asalto que en Bajmut cumplieron los wagneritas.

Según el Ministerio de Defensa, los chechenos participan activamente en cruentos combates en el centro de Márinka, desde donde avanzarían hacia Vugledar, bastión que se les resiste desde el principio de la guerra.

El objetivo final, Sloviansk y Kramatorsk, parece muy lejano en estos momentos, aunque el parte castrense del domingo informó sobre la destrucción de un arsenal de munición en la primera de las localidades de Donetsk.

Defensa también dijo haber destruido con armamento de precisión una fábrica de drones en la ciudad central de Dnipró.

En cambio, Kiev denunció la muerte de una niña de dos años en esa urbe debido al impacto de un misil contra un barrio residencial.

LA CONTRAOFENSIVA, UN SECRETO A VOCES

Después de asegurar la víspera a “The Wall Street Journal” que los ucranianos están “listos” para lanzar su contraofensiva y que no esperarán “varios meses” a la llegada del armamento pesado y los aviones occidentales, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se mostró hoy mucho más precavido.

“Esto no es como el cine (…) La desocupación de nuestro territorio, ese es el resultado de la contraofensiva. Cuando ocurra, entenderéis que ya está en marcha”, dijo en rueda de prensa.

Por su parte, el Ministerio de Defensa publicó un vídeo con un grupo de militares con los dedos en sus labios y el título: “A los planes les gusta el silencio. No anunciaremos su inicio”.

“El enemigo espera estupefacto las próximas acciones del Ejército ucraniano”, aseguró Sergui Cherebaty, portavoz del Mando Oriental del Ejército, a la televisión local.

EFE