Presidente mexicano sostiene su empeño en que Pedro Castillo no pague por sus crímenes

Presidente mexicano sostiene su empeño en que Pedro Castillo no pague por sus crímenes

Imagen de archivo del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador. REUTERS/Henry Romero

 

 

México realiza consultas con el nuevo gobierno de Perú para otorgar asilo político al destituido presidente Pedro Castillo, informó este jueves el canciller mexicano, Marcelo Ebrard.





“Hemos procedido a iniciar consultas ante las autoridades peruanas”, señaló el secretario de Relaciones Exteriores en Twitter, al confirmar que Castillo ratificó su solicitud de asilo a través del abogado Víctor Pérez.

Ebrard difundió una carta con dicho pedido, en la que Pérez aduce que Castillo, quien permanece detenido, es víctima de una “persecución infundada”, con “carácter político”, por parte de la justicia peruana.

El canciller añadió que el embajador mexicano en Lima, Pablo Monroy, se entrevistó con Castillo este jueves en el penal donde permanece desde el miércoles tras ser destituido por el Parlamento. Un juzgado le dictó este jueves siete días de prisión preliminar bajo cargos de rebelión y conspiración, luego de que el exmandatario ordenara el cierre del Legislativo.

“Lo encontró bien físicamente y en compañía de su abogado”, indicó Ebrard.

La misiva de Pérez denuncia que los órganos de justicia pretenden procesar al exgobernante “por meros anuncios de voluntad o intención que no configuran ningún ilícito penal”. De ese modo, están creando un “clima de indefensión extrema y de persecución” contra todo aquel “que piensa diferente del grupo oligárquico”.

Este jueves temprano, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador dijo que su gobierno está dispuesto a otorgar asilo a Castillo y reveló que ya lo había pedido en una llamada telefónica el miércoles.

“Habló aquí, a la oficina, para que me avisaran que iba hacia la embajada pero seguramente ya tenían intervenido su teléfono. Que iba a solicitar el asilo, que si le abrían la puerta de la embajada”, señaló.

El gobernante manifestó que Castillo fue víctima de un “golpe blando” en el que, a su juicio, participaron medios de comunicación y las “élites económicas y políticas” peruanas.

Asimismo, dijo que México estima “adecuado esperar unos días” antes de reconocer formalmente a la nueva presidenta de Perú, Dina Boluarte.

“No es nuestro propósito intervenir en asuntos internos. Lamentamos mucho, eso sí, que estas cosas sucedan porque sufre el pueblo”, afirmó, desmarcándose por ahora del reconocimiento otorgado por países como Estados Unidos.

“México es México, somos libres, independientes y soberanos, y tenemos una tradición de política exterior y no nos gusta el seguidismo”, sostuvo.

López Obrador informó igualmente que se analiza con Chile y Colombia la posibilidad de que México mantenga la presidencia temporal de la Alianza del Pacífico, que debía entregar a Perú en una cumbre pautada para el próximo miércoles en Lima.

El presidente mexicano ha sido uno de los más férreos defensores de Castillo, denunciando que era víctima de acoso, racismo y de una tentativa golpista.

AFP