Día del Profesor Universitario en Venezuela: “Sí es un día para celebrar, pero no tenemos con qué”

Día del Profesor Universitario en Venezuela: “Sí es un día para celebrar, pero no tenemos con qué”

Día del Profesor Universitario en Venezuela: “Sí es un día para celebrar, pero no tenemos con qué”

 

Los pasillos de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) mantienen su ritmo constante. Alumnos van y vienen. Otros se mantienen en algún que otro banquillo sentados, conversando.

Por Pableysa Ostos/ Corresponsalía lapatilla.com

Ante la pregunta de qué se celebra este 5 de diciembre en Venezuela, no supieron qué responder.

Desde 1958 cada 5 de diciembre se celebra en el país el Día del Profesor Universitario. Esto en conmemoración a la aprobación de la Ley de Universidades por parte de la Junta de Gobierno que estuvo provisionalmente a cargo del país luego del derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez.

Para Raúl Brito, presidente de la Asociación de Profesores de la UNEG (Apuneg), en esta fecha lo que tienen es esperanza. “Tenemos la esperanza erguida. Somos de los pocos bastiones que el gobierno, a pesar de llevarnos a unos salarios disminuidos, de indigencia. Recordando que un profesor universitario antes de que entrara esta famosa revolución, ganaba en 1999, 2.000 dólares en promedio”.

“Los profesores universitarios tenían la capacidad de ir a otras universidades del mundo a formarse, hacer estudios de cuarto y quinto nivel, hacer investigación. En la universidad de Guayana se cuenta con 13 centros de investigación y todas tenían líneas de investigación aplicables, tenían más de 100 profesores investigadores, pero lamentablemente todo eso se ha cercenado”, destacó Brito.

Afectados los alumnos también

 

Día del Profesor Universitario en Venezuela: “Sí es un día para celebrar, pero no tenemos con qué”

 

Los profesores universitarios no han sido los únicos afectados en los últimos años por la situación que viven las universidades. Sus estudiantes también han sido “golpeados”, dice Brito con la problemática.

“Se contaba con 24 rutas estudiantiles, en los horarios de 7:00 y 9:00 de la mañana, 12:00 del mediodía, 1:00 y 6:00 de la tarde y 10:00 de la noche. Habían unos 20.000 estudiantes, ahorita se tienen cero unidades de transportes, y menos de 8.000 estudiantes”.

El profesor denunció que antes la beca estudiantil, con la que contaba el alumnado, era lo equivalente a un salario mínimo, pero actualmente no llega ni a 48 bolívares.

“¿Qué hace un estudiante con 48 bolívare? A eso le sumamos que no hay copias; antes tenían el beneficio para sacar hasta 200 copias, pero ahorita no hay para ninguna. No hay comedor, en todas las sedes había almuerzo y cena para todos los estudiantes. Tenemos una política gubernamental que ataca a la universidad pública y eso se ha traducido en la degradación de la universidad”.

Destaca que los profesores han mantenido la universidad abierta, a pesar de estar ganando entre 25 y 30 dólares. “En agosto se sintió la voz de los universitarios cuando protestamos por el pago fraccionado del bono vacacional. Se sintió el peso, el gobierno tuvo que echar marcha atrás y pagar el bono de forma completa”.

“Nos mantenemos con la universidad abierta, percibiendo sueldos de hambre, sin HCM. Secuestraron nuestros ahorros y nuestros aportes gremiales que poco a poco hemos ido recuperando, no porque el gobierno nos ha dado los recursos. El gobierno sigue con eso secuestrado, pero han sido los profesores que están en el exterior y aquí colaboran para mantener esos gremios abiertos”, añadió Brito.

Un día triste

El presidente de la Apuneg resaltó que este 5 de diciembre es un “día triste para la universidad venezolana, pero de reconforto para el universitario pleno, que esto irreductible y que mantiene la esperanza de que las cosas van a cambiar. Hace poco más de 200 profesionales egresaron de esta casa de estudio, los cuales salen gracias al esfuerzo de ellos y de los profesores que tienen sueldos de hambre, sin poder comprar ropa, sin poder arreglarse los dientes, sin poder comprar equipos electrónicos de primer nivel para dar clases de calidad”.

Pero ante la interrogante de que si es un día para celebrar, este respondió: “Sí, es un día para celebrar, pero no tenemos con qué, lamentablemente. El 30 de este mes pagaron una fracción del bono vacacional. Yo creo que los profesores no pudieron haber comprado ropa, una lata de pintura para pintar su casa o un par de zapatos. Yo creo que alcanzó para hacer un mercado a medias para sus casas”.

“Estoicamente sí podemos decir que nos podemos reunir, sí estamos dispuestos a decir que estamos presentes, que estamos vivos, llenos de energía, pero lo que no tenemos son los recursos. Recursos que el gobierno no está robando, el gobierno nos está robando nuestros recursos diariamente y está matando a la universidad. Pero no la va a matar”, añadió.

Su mensaje para los profesores universitarios fue que “yo le digo a todos que nos mantengamos estoicamente, que nos apoyemos entre todos, y decirles a esos politiqueros de oficio y al gobierno que no van a poder controlar nuestra dignidad. Nosotros no vamos a recibir ni un bozal de arepa, nosotros nos mantenemos aquí luchando”.

 

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